El método madre canguro  es un método eficaz y fácil de aplicar, que fomenta la salud y el bienestar tanto de los recién nacidos prematuros como de los nacidos a término.

 Sus principales características son:

  • contacto piel a piel temprano, continuo y prolongado entre la madre y el bebé. Existen diversas denominaciones como cuidados canguro, posición canguro, método canguro, todos referidos al contacto piel con piel. Durante la posición canguro el niño es colocado en posición vertical entre los pechos de la madre o sobre el tórax del padre y en decúbito ventral con la cabeza hacia un lado, ligeramente extendido para dejar libre la vía aérea y favorecer el contacto visual con el proveedor del canguro.
  • alimentación con lactancia materna.
  • alta precoz con seguimiento adecuado.

El cuidado canguro disminuye el riesgo de sepsis neonatal, de hipotermia, de hipoglucemia, de reingresos hospitalarios y de mortalidad neonatal. Se ha reportado una menor incidencia de úlceras por presión en los neonatos que realizaban el cuidado canguro. Los neonatos en cuidado canguro están más estables hemodinámicamente, tienen menos dolor, y tienen una mejor organización del sueño, aumentando el tiempo de sueño, la cantidad de sueño tranquilo y mejorando los ciclos de sueño-vigilia. Además a largo plazo, se encuentran beneficios en la regulación de las emociones y en el desarrollo cognitivo.

Por otro lado el cuidado canguro aumenta el inicio y las tasas de lactancia materna exclusiva, y mejora el establecimiento del  vínculo.

 

Por toda la evidencia  consultada, se recomienda realizar cuidado canguro tan pronto como sea posible, y con la mayor duración posible, tratándose de una intervención imprescindible dentro del plan terapéutico y de cuidado, sobre todo en los recién nacido prematuros, siendo además una parte esencial de los cuidados centrados en el desarrollo y el método NIDCAP.

Os invitamos a leer el documento completo disponible en nuestro apartado de documentos de interés.

 

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